El viaje de la savia: De la palmera al frasco.

No hay atajos para lo bueno. Acompañamos el proceso ancestral de la Miel de Palma, un ingrediente que nos enseña que la verdadera nutrición requiere paciencia.

En un mundo de inmediatez, La Gomera nos obliga a esperar. Y en esa espera, ocurre la magia.

La Miel de Palma (o savia de palma) es el alma de nuestras fórmulas, pero obtenerla es un acto de respeto y paciencia que pocos conocen. No es miel de abeja. Es el fluido vital que recorre el interior de la Phoenix canariensis, la palmera canaria, transportando nutrientes desde la raíz hasta la copa. Es, literalmente, la sangre de la planta.

El arte del Guarapero Cada noche, el «guarapero» sube a la cima de la palmera para realizar un corte milimétrico, casi quirúrgico. No daña el árbol; solo le pide prestada una parte de su savia. Durante la noche, gota a gota, la palmera cede el guarapo, un líquido dulce y cargado de minerales volcánicos.

Al amanecer, se recoge y se cocina a fuego lento durante horas. Cientos de litros de savia se reducen hasta convertirse en una esencia densa, oscura y extraordinariamente rica en oligoelementos, potasio y antioxidantes.

Oro nativo para tu piel ¿Por qué elegimos este ingrediente como el corazón de Floën? Porque su composición es un regalo para la barrera cutánea.

  • Hidratación osmótica: Sus azúcares naturales retienen el agua en las capas profundas de la piel.
  • Elasticidad: Sus minerales nutren la estructura celular, devolviendo esa flexibilidad que perdemos con el estrés.

Cuando aplicas SAVIA (nuestro limpiador) o LUAR, no solo estás usando un cosmético. Estás tocando el resultado de años de sol, tierra volcánica y el trabajo paciente de unas manos que saben que lo bueno nunca tiene prisa.

Conecta con el ritmo

Recibe rituales, lanzamientos y contenidos sobre neurocosmética y cuidado consciente.

Nada de Spam. Solo pausas con sentido.

Formulado en nuestro laboratorio · Vegano. · 100% natural · Apto para piel sensible

Donde todo empieza

28°11’17.5″N 17°13’58.7″W